Monday, July 03, 2006

Juicio de Paris



En la boda del rey Peleo y de Tetis, una ninfa del mar, los dioses no querían invitar a Eris, la diosa de la discordia. Cuando Eris se enteró, urdió un plan que causaría un gran trastorno en la fiesta. En mitad de la boda lanzó una manzana de oro con las palabras "para la más bella" inscritas en ella. Hera (Juno), Atenea (Minerva) y Afrodita (Venus) saltaron a un tiempo para recoger el regalo puesto que todas se consideraban “la diosa más bella”.
El rey de los dioses, Zeus, decidió permanecer imparcial, puesto que, si elegía a una de ellas como la más bella, las demás se vengarían de él. Encargó a Hermes (Mercurio) que guiase a las diosas ante Paris para que éste fuera el juez en el pleito.
Paris era un príncipe de Troya que de niño había sido expuesto a la muerte en el monte Ida, por una profecía que aseguraba que el siguiente niño de sangre real que naciera sería el origen de la caída de Troya. Sin embargo, Paris no había muerto; sin que lo supiera su verdadero padre, el rey Príamo de Troya, fue criado por un pastor.
Cada una de las diosas ofreció a Paris un soborno: Hera, el gobierno de toda Asia, Atenea, la prudencia y la victoria en todos los combates, pero Afrodita le ofreció el amor de la mujer más hermosa del mundo, Helena, esposa del rey griego Menelao.
Aunque Paris amaba a una bella ninfa llamada Enone, había oído hablar de Helena y deseó poseerla. Entregó la manzana a Afrodita que, desde entonces, sería considerada la más bella del Olimpo.
Tras el juicio, Paris regresó a Troya, se reveló su identidad y fue acogido por su padre Príamo y por sus hermanos. Poco después se dirigió a Esparta, el país de Menelao y Helena, donde se le pagó su soborno: Helena se enamoró de él, la raptó y volvieron juntos a Troya.
Esto dio lugar a la guerra de Troya, la guerra más larga, más brutal y más famosa de la antigüedad. Esta guerra fue contada por Homero en “La Ilíada” y acabó con la victoria de los griegos que utilizaron el ardid del “Caballo de Troya” para conquistar la ciudad.

Empezamos

Veremos lo que haremos y haremos lo que veamos.